En los últimos seis años se han construido tres líneas de Metrobús, la Línea 12 del Metro y comenzó la transformación del servicio de microbuses por empresas de transporte.
La infraestructura en materia de transporte existe, aunque podría quedar asilada si no se impulsa un plan integral de movilidad.
Para evitarlo, en los próximos seis años, la Ciudad de México necesitará de un plan integral de movilidad para evitar que los capitalinos cambien su forma de viajar y opten por cambiar al vehículo particular.
Salvador Herrera, director adjunto del Centro de Transporte Sustentable EMBARQ, explicó que la mitad de la tarea está hecha, pues el alto uso del transporte público en sus distintas modalidades hace más fácil su elaboración.
Actualmente, alrededor del 75 por ciento de los trayectos citadinos se realizan en medios como el Metro, Metrobús, microbuses e incluso en bicicleta o caminando. Por el contrario, el 25 por ciento restante de los viajes se hacen en vehículos privados.
Salvador Herrera dijo que “otras sociedades que han llegado a que su población usa 50 por ciento el auto, por más bonito que les pongan el Metro, es muy difícil bajar a la gente del automóvil. Hoy tenemos la oportunidad de que la mayoría no se mueve en auto esa es la oportunidad que perderíamos.”
Para Herrera la falta de este plan integral de movilidad podría derivar en una desarticulación de los sistemas, la diversidad de tarifas y en consecuencia el cambio de modal hacia el automóvil particular.
“Sólo un plan integral de movilidad va a poder mantener el reparto modal como deseamos, el 26 por ciento auto y 75 por ciento otros modos.”
El urbanista reconoció durante el Foro Internacional sobre el Derecho a la Movilidad como positiva la inversión en el presente sexenio para fortalecer el transporte público.
Aunque aseguró que si no se consolida su intermodalidad, ésta terminará por ser ineficiente.
Por: Francisco Pazos
Fuente: http://excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=seccion-comunidad&cat=10&id_nota=852492






