Un esfuerzo permanente de superación

Compartir

Grupo Modelo

Entendemos por competitividad a la capacidad de una organización pública o privada, lucrativa o no, de mantener sistemáticamente ventajas comparativas que le permitan alcanzar, sostener y mejorar una determinada posición en el entorno socioeconómico


La ventaja competitiva de una institución estaría en su habilidad, recursos, conocimientos y atributos, de los que carecen sus competidores o que estos tienen en menor medida, lo que posibilita la obtención de mejores eficiencias y productividad.

La competitividad no es producto de la casualidad ni surge espontáneamente; se crea y se logra a través de un proceso de aprendizaje e intervención por grupos colectivos representativos, como los accionistas, directivos, empleados, proveedores, clientes, competidores, el mercado, el gobierno y la sociedad en general, así lo dio a conocer Camilo García Marcos, director ejecutivo de Grupo Modelo.

En el marco del Quinto Foro Nacional del Transporte de Mercancías de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), el directivo señaló que la competitividad interna es la capacidad de la organización para obtener el máximo rendimiento de los recursos disponibles, como personal, capital, materiales, equipos, instalaciones y los procesos de transformación. La empresa ha de competir contra sí misma, en un esfuerzo permanente de superación.

Sostuvo que la competitividad externa está orientada a la obtención de logros en el contexto del mercado o el sector al que pertenece, considerando diversas variables como el grado de innovación, el dinamismo de la industria, la estabilidad económica, entre otras, para así poder estimar su competitividad a largo plazo.

La empresa, una vez que ha alcanzado un nivel de competitividad externa, deberá disponerse a mantener su competitividad futura, basado en generar nuevas ideas y productos y de buscar otras oportunidades de mercado.

El mundo vive un proceso de cambio acelerado y de rivalidad global en una economía cada vez más liberal, marco que hace necesario un cambio total de enfoque en la gestión de las organizaciones. Actualmente ya se está tomando a la Calidad Total como una de las mejores herramientas para ser líderes.

En esta etapa de cambios, las empresas buscan elevar sus índices de productividad, lograr mayor eficiencia y brindar un servicio de mayor calidad, lo que está obligando que sus directivos adopten modelos de administración participativa, tomando como eje central a las personas, su desarrollo y fomentando el trabajo en equipo, para responder a la creciente demanda de productos y servicios de alta calidad, a precios competitivos.

La calidad total, destacó Camilo García, es un concepto, una filosofía, una estrategia, un modelo para hacer negocios y está enfocado a dar satisfacción al cliente. No sólo se refiere al producto o servicio en sí, sino que es la mejora permanente del aspecto organizacional, gerencial; tomando una empresa como una maquinaria, donde todos los colaboradores están comprometidos con los objetivos empresariales.

Más información en Alianza Flotillera 88 septiembre de 2005