sáb. Abr 4, 2020

Preocupa al sector transporte precios de los combustibles

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El presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), Jesús Padilla Zenteno,  externó su preocupación  porque ante la tendencia internacional de la baja en los precios de la gasolina y el diésel, México sigue manteniendo los mismo precios, por lo que cuestionó la decisión de la Secretaria de Hacienda de persistir en el control de los precios de los combustibles a pesar de la apertura a la libre importación.

Lo anterior, debido a que aun cuando el próximo primero de abril se abrirá el mercado a la libre importación de gasolinas, la SHCP anticipó que no habrá reducción en el precio de los combustibles,  una vez que fue uno de los argumentos centrales para impulsar la reforma energética.

Jesús Padilla consideró que el impedir la baja en los precios, sólo beneficiará a las empresas importadoras que podrán adquirir productos más baratos en el extranjero, pero venderlos al mismo precio del mercado nacional, con lo que el consumidor seguirá pagando el mismo precio que hasta hoy se mantiene.

“Nos encontramos entonces ante un acuerdo que sólo beneficiará a las grandes empresas importadoras, cuyo margen de ganancia se elevará automáticamente sin generar ningún beneficio para el consumidor final”, señaló.

Sí bien la apertura del mercado de combustibles favorece a la aparición de nuevas empresas en el sector energético  pero los beneficio de reducir los costos, no se verán reflejados en los mercados industriales.

“Mientras Pemex era la única empresa autorizada para expender gasolina, se justificaba el control sobre el precio del producto a fin de no afectar los ingresos de la Federación, sin embargo, con la apertura a las importaciones esa justificación se termina pues los únicos beneficiarios serán las grandes compañías importadoras”, señaló el presidente de AMTM.

Finalmente,  explicó que el gasto total de las empresas de transporte por pago de combustibles equivale al 23% de los costos de inversión y recordó que la escalada de precios no ha frenado desde 2004 cuando los combustibles se encontraban por debajo de los 5 pesos por litro, sin que ello se halla compensado a través de las tarifas.