mié. Jul 17, 2019

Un golpe a la compra de camiones

Un golpe a la compra de camiones

El cambio de gobierno y el alza en el costo de las unidades de carga son dos aspectos que inciden en la compra de camiones nuevos para este año. Ante este panorama, transportistas han decidido poner freno a la renovación y compra de unidades nuevas para su parque vehícular.

Para Antonio Demetrio Tamez, director general de Autotransportes Generales de Carga Tamez, empresa con sede en Nuevo Laredo, Tamaulipas, la paridad peso dólar ha provocado que la compañía retrase su inversión de compra en equipo pesado para 2019.

“Estamos esperando a ver cómo se instala el nuevo gobierno de México, y ver si el tipo de cambio se mantiene o se va al alza. Realmente nuestra decisión de compra dependerá básicamente de este factor y de cómo veamos el movimiento de carga nacional, de importación y exportación”, dijo en entrevista con Alianza Flotillera.

César Marroquín Salazar, director de Fletes Marroquín, empresa dedicada a mover cargas de acero, explicó que el tipo de cambio ha encarecido casi al 100% el costo de las unidades de carga en los últimos cinco años, situación que ha provocado que poco a poco los transportistas cuenten con menos margen de acción para invertir en equipo nuevo.

“Un camión que costaba aproximadamente un millón de pesos hace cinco años, ahorita vale arriba de dos millones. Eso ha provocado que los transportistas no solo retrasemos la compra de camiones, sino que ahora compremos menos. Es una situación que nos afecta a todos”, dijo.

Otras empresas como Tresguerras han tenido que recurrir a la compra anticipada de unidades de carga cuando el tipo de cambio se encuentra a niveles más bajos para verse menos afectada; por ejemplo, esta compañía decidió en julio del año pasado adquirir 200 camiones y 200 remolques. Cuando el tipo de cambio estaba en aproximadamente 18.50, indica Jorge Almanza Mosqueda, presidente del consejo y director general de la firma.

“Cada tractocamión tuvo un costo de 2 millones 300 mil pesos y por remolque pagamos cerca de los 800 mil pesos cada uno. Para este año también contemplamos realizar una inversión y ahí veremos qué tanto se nos incrementa el costo de las mismas porque el dólar ya está casi en 20 pesos”, explicó.

El vicepresidente ejecutivo de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), Refugio Muñoz, comentó que el sector transportista está viviendo un periodo de incertidumbre con la llegada del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y, por ahora, es uno de los factores que están incidiendo en las decisiones de inversión de los transportistas.

“Confiamos en que los mercados se estabilicen en el corto plazo, pues existen problemas que este sector ya no puede soportar, como el alza constante en el costo de los combustibles, la inseguridad y el tipo de cambio”, señaló el representante del organismo que agremia a aproximadamente 75 mil unidades de transporte en México.

Miguel Elizalde, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses Camiones y Tractocamiones (ANPACT), advirtió que el dólar está generando inestabilidad en el mercado por las decisiones de políticas públicas y de iniciativas que han surgido en el congreso federal, las cuales han provocado cierta incertidumbre en las empresas transportistas establecidas en nuestro país.

“Otros factores como la inseguridad, el alza constante en el precio de los combustibles, los cambios en las normas 044 y 012 que este año entran en vigor, el déficit de operadores y la importación ilegal de camiones usados provenientes de Estados Unidos también están influyendo en el proceso de intención de compra de los transportistas”, aseguró.

La flota envejece

El tipo de cambio ha provocado un efecto dominó dentro de la industria del transporte en nuestro país. El tener un dólar más caro no sólo implica que una unidad de carga tenga un mayor costo, también provoca que los transportistas canalicen menos inversiones en la renovación de su flota.

Para Miguel Elizalde, presidente de la ANPACT, esta situación ha afectado principalmente a pequeños empresarios del transporte de carga (hombre-camión), pues en la mayoría de los casos no son sujetos de crédito para adquirir unidades nuevas.

Datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) indican que el parque vehicular del autotransporte de carga en nuestro país está compuesto por 917 mil 381 unidades motrices y de arrastre (camiones, tractocamiones, remolques y semiremolques). Actualmente hay más de 133 mil 846 permisionarios del transporte de mercancías.

De acuerdo con la dependencia, mientras que en mayo de 2017, la edad promedio de la flota de carga era de 16.7 años, en el mismo mes de 2018 llegó a 17.03 años.

La ANPACT explicó que el sector requiere transformarse para beneficiar a los más de 100 mil micro y pequeños empresarios que viven del transporte de carga, y a los 72 millones de mexicanos que diariamente utilizan transporte de pasajeros para llegar a sus empleos o visitar a sus familiares.

Impacto en la proveeduría

Los transportistas no sólo han tenido que sortear el aumento en el costo de las unidades de carga, sino también una alza en los precios de algunas refacciones como llantas, motores y equipo de arrendamiento, entre otros productos que también son vendidos en el mercado en dólares.

“En Brasil, el 60% de nuestro motores son con partes norteamericanas y chinas, el tipo de cambio se nos duplicó; nosotros teníamos que salir a decirle a los clientes que tendríamos un aumento en nuestros precios del 45%. Lo mismo nos pasa en México. En Cummins hemos tenido que absorber esas alzas, porque no puedes llegar con los clientes y decirles que le vas a subir en esa proporción los costos”, comentó Ignacio García, vicepresidente de Cummins Latinoamérica.

 

Mauricio Medina, director comercial de Tip México, indicó que la empresa, para tratar de revertir esta situación, ha tenido que fijar los precios comprando algunas coberturas cambiarias, las cuales son un instrumento que les sirve a las compañías para protegerse contra la volatilidad de una moneda.

“Estas consisten en un contrato que la empresa en cuestión firma con una institución financiera, en donde se fija el plazo (que en algunos casos no es mayor a 12 meses ni menor a seis meses), el monto y un valor determinado para el tipo de cambio del peso frente al dólar. Lo mismo que ha incrementado el dólar es el costo al que se han ido a la alza los precios”, explicó.

Para empresas como Idealease, que ofrece servicios de arrendamiento, el tipo de cambio les ha afectado en dos aspectos, en la compra de equipo pesado y en la adquisición de refacciones, aseguró Fernando Noriega, director general de la compañía en México.

“La industria del transporte está dolarizada. Si el tipo de cambio aumenta para nosotros es un incremento directo porque compramos y mantenemos camiones. El 70% de las refacciones que se utilizan para darle mantenimiento a las unidades se venden en dólares.”

En tanto que para Alfredo Vivián, gerente de ventas de Kinedyne México, empresa dedicada a la producción y venta de sujetadores de carga, la firma evalúa hacer un incremento de sus costos para este año, debido a que también han incrementado sus productos por el tipo de cambio.

“Vamos a buscar establecer un acuerdo comercial con los clientes de largo plazo y que sea volumen, para ser competitivos con los precios y así ayudar a los transportistas”, puntualizó.

Este reportaje viene en la edición impresa de enero-febrero de Alianza Flotillera, la cual puedes leer aquí.