sáb. Dic 14, 2019

Cabotaje, asignatura pendiente para la competitividad

El cabotaje representa una de las estrategias para mover con mayor facilidad las mercancías que llegan o salen de nuestro país.

Carretera Marítima

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Asociaciones, gobierno e iniciativa privada han puesto manos a la obra para eficientar el transporte en todas sus modalidades y hablar de una logística integral que complemente el transporte marítimo y terrestre.

Recientemente la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP) firmaron un convenio que permite reducir los costos y tiempos de traslado de los productos. Con este acuerdo se busca promover el desarrollo de nuevos negocios y dar solución a los problemas de conectividad, tanto en las carreteras como en las vías férreas, además de reducir las emisiones contaminantes (principalmente CO2).

Para su ejecución, propone un esquema de servicio más eficiente en un mercado donde el tráfico de contenedores de cabotaje representa apenas el 1%. Así, una de las primeras carreteras marítimas unirá a los puertos de Veracruz y Progreso en Yucatán.

La idea contempla trasladar los camiones de carga o contenedores en barcos, lo que a su vez, beneficiaría en materia de seguridad a las empresas, debido a los altos índices de robo en carretera. El servicio será otorgado mediante Baja Ferries, uno de los principales grupos logístico-naviero en el país.

De acuerdo con Alex Theissen Long, presidente de la ANTP, la prioridad del proyecto es colaborar para el desarrollo del cabotaje, actividad que beneficiaría al sector, “no tenemos más que el cabotaje en el Golfo de Baja California y la importancia que tienen los puertos de Veracruz y Progreso, es mucho más grande”.

Explicó que se propone poner al servicio de las empresas transportistas dos barcos por semana y ampliar a seis barcos a mediano plazo, el proceso completo implica alrededor de 30 horas de navegación, más el tiempo de carga y descarga, sin embargo, sentenció, es un modelo de transporte más ecológico, seguro y económicamente viable.

“Buscamos un servicio rentable, porque es multimodal, es decir, hay que subir la carga del camión al barco o del ferrocarril al barco, y al final, mover mediante vehículos de última milla. Entonces, se está tratando de facilitar los costos y que al final, las compañías decidan si suben el camión completo o el remolque, lo que mejoraría el descanso de los operadores, porque van arriba de los camiones y una vez que llegan al otro puerto, pueden continuar su ruta por carretera”, agregó.

Soluciones logísticas

Ariel Pozo, director general de Baja Ferries, compañía presente en la península de Baja California Sur, donde concentra el 70% de participación de mercado con dos rutas en el Mar de Cortés: Topolobampo-La Paz-Topolobampo y Mazatlán-La Paz-Mazatlán, habló del interés de impulsar el cabotaje en nuestro país.

“El proyecto de desarrollo de rutas marítimas en el Pacífico mexicano ha sido exitoso, por eso, queremos unir los puertos de Progreso y Veracruz, éste último con una ruta de tres frecuencias, el objetivo es iniciar operaciones en 2020”, comentó.

Apuntó que se trata de un proyecto abierto a todas las necesidades de carga, por lo que representa la alternativa para generar una nueva vía de comunicación de transporte marítimo.

“Existen múltiples ventajas, por ejemplo, la capacidad para mover contenedores a través de una embarcación es más eficiente en tiempo, costo y seguridad, porque sabemos que el problema de robos en carretera es muy concreto y son muchos los vehículos que sufren algún tipo de incidente entre la Ciudad de México y el Puerto de Veracruz”, apuntó.

Por este motivo, dijo, hacerlo por el mar, podría disminuir los problemas de inseguridad, además de reducir el consumo de combustible, “no significa dejar de trabajar con nuestros aliados transportistas, porque siempre vamos a necesitar de la primera y la última milla para el tránsito de mercancías”.

Sin embargo, precisó, el desarrollo de cabotaje requiere infraestructura “por más que las empresas privadas tengamos buena voluntad, no se puede hacer, si no hay un aporte de las administraciones portuarias, el gobierno estatal y federal. Es una actividad que ya no necesita aduanas, porque la mercancía ya fue internada al país pagando sus impuestos”.

Nueva visión logística

Para Enrique González, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), el transporte de carga terrestre es complementario de las modalidades que permitan impulsar la logística y la competitividad de las empresas.

Motivo por el cual, llevar la mercancía al Puerto de Veracruz y cruzar a Yucatán les permitirá desplazarse a centros de consumo como Cancún, Playa del Carmen, Mérida, Campeche y Villahermosa.

“Tenemos que tomar en cuenta los gastos directos a indirectos, vamos a recorrer menos trayectos, lo que implica un menor consumo de combustible, desgaste del vehículo y horas de descanso para los conductores.

“El autotransporte de carga no debe darse para servicios de más de mil kilómetros porque la rentabilidad va disminuyendo, es increíble que todavía se lleven productos de Cancún a Tijuana, cuando se debería desarrollar el ferrocarril y los puentes marítimos”, explicó.

No obstante, a decir del líder transportista, los primeros tramos marítimos no van a disminuir el índice de robos, debido a que el cruce que se tiene contemplado no es una zona que represente incidencias.

Para algunas empresas, los cruces marítimos han comprobado la eficiencia en sus operaciones.

Es el caso de Fábrica de Jabón La Corona, quien utiliza servicios marítimos tanto para importaciones de materia prima, como la canola que traen de Canadá, así como para las exportaciones, donde por medio de transporte intermodal llevan los productos en tren a Manzanillo y el Puerto de Veracruz, que más tarde serán cargados en buques. Actualmente, la compañía exporta a Norteamérica, el Caribe, Centro y Sudamérica.

“Es una opción viable a mediano y corto plazo, porque es segura la transportación. Además, éstas no dejan de estar en movimiento, son lapsos muy cortos donde se detiene la mercancía.

“El hecho de no circular vía México – Jalisco para llegar a Manzanillo o evitar la carretera México – Veracruz, que es la ruta más complicada, ya es un beneficio para las empresas”, apuntó Juan Manuel Jiménez Conteras, coordinador de Seguridad en Transporte de la firma.

La entrada al comercio

El Consejo Portuario de Florida manifestó el interés de fomentar el intercambio comercial entre ambos países mediante el tránsito de productos a través de los puertos, intención que daría vida a las rutas Veracruz-Progreso y Tampico-Progreso, y con ello, reducir los costos de distribución.

A decir del organismo, contar con nuevas rutas marítimas facilitará consolidar un sistema complementario de transporte y evitar costos adicionales en la economía de los consumidores.

Al respecto, Javier Ordoñez, socio de Operación y Logística en Deloitte, afirmó que establecer vías marítimas de carga es altamente relevante en términos de competitividad. “Normalmente, el transporte es más rentable primero por ferrocarril, después por vía marítima, carretera y aérea, entonces, por supuesto que destaca el grado de influencia en cómo se transporta la mercancía a las penínsulas, las cuales han presentado complicaciones para surtir los productos que requieren”, señaló.

Sin embargo, no descartó que este tipo de transporte sea más atractivo para insumos de la construcción, y bienes que no son de consumo inmediato, optimizando los costos para las empresas.

Este reportaje lo puedes encontrar en la edición de octubre número 256.

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