lun. Ago 3, 2020

Doble remolque, la polémica del autotransporte llega al Senado

En el Senado, representantes del autotransporte y funcionarios, polemizaron sobre el doble remolque ante la iniciativa de prohibirlo

La Canacar señaló que el problema es que se necesitan nuevas unidades y seguir la norma

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La discusión sobre la prohibición de los vehículos doblemente articulados va en serio y sin medias tintas en el Senado de la República.

Durante el foro “Doble remolque, equilibrando el desarrollo económico y la seguridad vial”, el senador Higinio Martínez, presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes, señaló que lo que actualmente está a discusión no es si hay más regulaciones o no, sino la prohibición de esta configuración.

“Eso es lo que vamos a resolver en el senado: si se quita o no. Si se prohíben hay costos económicos, pero se canceló un aeropuerto por muchas razones, la vida humana es lo principal”, dijo durante la mesa de discusión en la que participaron autoridades del gobierno federal, sociedad civil y asociaciones del sector del autotransporte.

En dicho foro se busca llegar a un acuerdo sobre qué hacer con los llamados fulles ante las iniciativas presentadas que buscan prohibir este medio de transporte de mercancías ante una falta de seguridad vial.

Entre los puntos de vista tratados en la discusión destaca el de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), quien señaló que los llamados fulles son los vehículos a los que mayores medidas de seguridad se les exige, además de que refirió que son los que tienen menos siniestralidad, con el 4% de los accidentes viales pese a mover el 26% de la carga total, algo en lo que coincidió Jorge Eduardo Arreola, de la Unidad de competitividad y competencia de la Secretaría de Economía.

Enrique González Muñoz, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), dijo que el problema con los doble remolque “no se trata de configuración, sino de modernizar la flota, cumplir con las normas y fortalecer el semillero de operadores”.

El directivo enfatizó que si fueran prohibidos los fulles, se necesitarían 70 mil nuevas unidades que recorran el país y 120 mil operadores para que lo hagan.

Por su parte, Miguel Elizalde, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), señaló que el organismo está comprometido con la seguridad vial.

Elizalde recalcó que en el país es necesaria una renovación vehicular para fomentar la seguridad y el cuidado del medio ambiente.

En contra de los fulles

Entre las voces que se mostraron en contra de la configuración de los vehículos doblemente articulados destacan las de la sociedad civil, como es el caso de Héctor Gandini, quien se opone rotundamente a estos vehículos desde que perdió a su hijo en un accidente relacionado con un full.

Asimismo destaca la voz de Rafael Ortiz Pacheco, presidente de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC), se opuso rotundamente a los fulles señalando que son inseguros y que no cumplen con las regulaciones.

La senadora Lucy Meza, quien presenta la iniciativa y que señala que estos vehículos carecen de regulaciones y que son un peligro para la sociedad, al grado de llamarlos “máquinas de muerte”.

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