mar. Jul 7, 2020

Inversión y disciplina, los retos para cumplir las reglas sanitarias

Algunas empresas del sector transporte podrían verse más “apretados” para canalizar las inversiones que se requeren para el cumplimiento del protocolo sanitario,

el regreso a actividades requiere dinero

Las empresas grandes tendrán problemas para monitorear a todo su personal

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De cara a la “nueva normalidad laboral” algunas empresas del sector transporte y la logística tendrán que enfrentar retos como canalizar inversiones y tener disciplina para el cumplimiento de las reglas sanitarias que anuncio el Gobierno Federal y así evitar la propagación del COVID-19, coincidieron especialistas.

Al respecto Xavier Ordóñez, líder de cadena de suministro en consultoría de Deloitte México, indicó que la disciplina será uno de los grandes retos para las empresas, pues éstas tendrán que tener un control de los protocolos de protección e higiene de cada uno de sus empleados dentro y fuera de la compañía.

El reto es para las grandes empresas que tienen cientos o miles de empleados a los cuales deben de darles seguimiento. Esto será por un periodo prolongado y en ese sentido puede ser complicado para algunas firmas darle seguimiento a procesos, controles y filtros que no existían antes”, dijo durante su participación en el webinar: “Acciones para la recuperación y reapertura de las Cadenas de Suministro”.

Asimismo estimó que las medidas sanitarias y los protocolos que establezcan las compañías para que sus empleados puedan acceder a una planta, por ejemplo, no requerirá invertir mucho tiempo, “va a depender de cómo las empresas agilizan los accesos y los filtros, pero creemos que esto sería en cuestión de minutos”.

Rafael Márquez Arias, gerente senior operaciones: Industria Energía en consultoría también de Deloitte México, comentó que otros de los retos para las empresas son las inversiones que tienen que canalizar para acatar las normas sanitarias, pues desde su punto de vista algunas se encuentran afectadas financieramente debido a que no fueron consideradas como actividades esenciales, lo que mermo sus ingresos en los últimos meses.

“Lo que si es que dependiendo de la empresa y los requerimientos que tengan van a tener que invertir en la compra del equipo necesario y realizar cambios físicos de sus instalaciones para garantizar un retorno seguro. Todos al final van a tener que invertir”, apuntó.

Ordoñez indicó que empresas de sectores como el restaurantero y de transporte (por ejemplo las aerolíneas), serían las que tendrían mayores problemas para realizar dichas inversiones en lo que refiere al tema sanitario, pues aún el panorama para muchas de ellas es incierto en cuanto al regreso de sus operaciones y bajo qué condiciones podrían hacerlo.

Agregó que las empresas que se encuentran más avanzadas para establecer  dichos protocolos sanitarios son aquellas cuya cadena de suministro tienen relación con los Estados Unidos, “son las más preocupadas por homologar sus estándares para no ver afectados sus procesos de producción”.

De acuerdo con la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) contar con las medidas de seguridad podría costarle a una empresa 20 millones de pesos (mdp), dependiendo de su tamaño, gasto destinado a realizar la reconfiguración de líneas de producción, comprar uniformes y túneles de desinfección, otorgar servicio de transporte de personal, sanitización de instalaciones, y realizar pruebas rápidas de COVID-19.

Mientras que el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera ha estimado que las firmas, por ejemplo dedicadas al sector automotriz tendrían que invertir alrededor de 30 millones de pesos por planta para cumplir con los protocolos sanitarios. 

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